|
Fecha: 06-07-04
Asunto: Previo Tabu Pre/One y etapa Tabu Two/Onehundred de Gryphon
Estimados amigos de
Lyric:
En primer lugar,
felicitaros por vuestra trayectoria profesional que nos permite disfrutar de una
amplia gama de productos de altísimo nivel y/o de la máxima relación
calidad-precio.
Por otro lado,
quiero manifestar mi absoluta satisfacción tras haber adquirido el previo Tabu
Pre/One y la etapa Tabu Two/Onehundred, ambos de The Gryphon. Siempre he
utilizado integrados (el último el Tabu AT) y desconfiaba de que un conjunto
previo-etapa fuera a aportar grandes cambios en el sonido. Los que había tenido
oportunidad de escuchar -fuera de mi equipo doméstico- no parecían ser "mejores"
que otros integrados. Y la filosofía de acortar el recorrido de la señal de
audio sin duda se optimiza en estos últimos (además de prescindir del cable de
interconexión, de un segundo cable de red, de un segundo chasis -elementos que
interfieren en la neutralidad del sonido- o sea, ¡de palmar también menos
pasta!). Pero he ahí que a los audiófilos nos pica siempre el gusanillo y no
tenemos remedio a la enfermedad de las continuas posibles "mejoras" (el
entrecomillado es por aquello de lo subjetivo que resulta el término). Y yo,
claro, caigo como los demás.
Pensé en Audio
Research, Trigon, Pass, Unison Research, Musical Fidelity y en todo lo que se me
ponía a tiro con buenas referencias o que hubiera escuchado en alguna ocasión,
aun siendo distintos modelos, pero alcanzables para mi economía (ex-demo,
segunda mano, liquidaciones...).
La cuestión: ¿Cómo
compararlo con mi equipo?.
La solución: ir a
ciegas (a sordas) a por una combinación previo-etapa en la línea de mi integrado
Tabu AT -el "mejor" que he escuchado, superando incluso al Callisto-, para
disminuir al máximo la posible decepción.
Se me presentó la
ocasión y no lo dudé. Estaban disponibles el Pre/One y el Two/Onehundred y los
compré.
Resultados, a dos
días de la fecha de compra, comparando con el Tabu AT y utilizando mis cd's de
la segunda sinfonía de Maher (Klemperer, EMI), primera de Shostakovich (Frubeck
de Burgos, Telarc), Requiem de Mozart (Savall, Audivis), Night Train (Oscar
Peterson, Verve) ¡y a falta de probar con los vinilos!:
-Impresionante el
nivel de detalle: lo típico y trillado de los cronistas de equipos de alta
fidelidad "oigo cosas que no había escuchado anteriormente".
-Aireación y
distribución exquisitas (faltaría conocer las opiniones de los ingenieros de
sonido de las grabaciones) de los instrumentos, sin congestiones en los "fortisimos"
a buen nivel de presión sonora, consiguiendo una credibilidad del escenario que
jamás hubiera imaginado. Un flipe de la realidad virtual (con dos cajas
acústicas, por favor).
-Dinámicas más
precisas: pizzicatos voluptuosos, percusiones ultrarrápidas, ataques de
trombones y trompetas que te paralizan en el asiento...
-Graves redondos y
profundos.
-Por lo demás, el
timbre sigue siendo delicioso y acogedor, gracias a la credibilidad de los
medios y agudos que caracterizan a los Gryphon.
¿Qué más puedo
decir? ¿Que ahora soy un poco más feliz? ¿Y hasta cuándo? No quiero pensar en
qué pasaría si cambio el Pre/One por un Prelude o un Sonata... Este es el sino
de nuestra pasión.
Un cordial saludo,
Javier
Respuesta:
Estimado Javier:
Me alegro mucho de
tus comentarios.
Recibe un cordial saludo.
Francisco
Lyric Audio Elite
|