RESTEK (Alemania)

CLASIFICACIÓN DE LA REVISTA ALTA FIDELIDAD  (Diciembre 2004)

Previos de Phono

 

 Puntuación

Nivel Básico

Restek Mini Ria

7,2

AMPLIFICADOR INTEGRADO RESTEK CHALLENGER

- A Favor:

  • Construcción robusta.

  • Buen precio.

  • Sonido envolvente.

- En contra: 

  • A algunos podría no gustarles el display.

- Veredicto: * * * * * (maximo)

  • La reputada ingeniería alemana hace del Challenger Restek una grata aparición. Si va a invertir alrededor de las mil libras en un amplificador, ha de oír este.

  • En un una propuesta para complacer a los audiófilos puristas británicos, el alemán Restek Challenger, el pequeño de la gama de amplificadores Restek, es un amplificador purista, con un diseño muy funcional, circuitería simple y construcción impecable.

  • El acabado negro, complementado opcionalmente con el cromado, bronce y oro, le proporciona una apariencia sobria, mientras que en acción muestra un completo control y una destacable habilidad para sumergirnos en la música.

  • El deliciosamente rico grave es armonioso inclusive con el más fuerte rock o pop, y el Challenger tiene la virtud de ser capaz de crear auténtica profundidad y escala en la música.

  • Instrumentación, separación, arquitectura sonora e imagen, forman todas parte de la escena sonora que el Challenger recrea.

  • Los 130 W por canal de salida del amplificador sobre 8 ohmios (200w/4ohm) gestionan

  • corfortablemente altavoces de difícil impedancia, como los Mission 753 de 6 ohmios que probamos y que sólo sonaban especialmente bien con una considerable y competente amplificación.

  • El Challenger alcanza este nivel y más, controlando los altavoces sin el más ligero indiciode vacilación o dificultad. 

  • No hay mucho por el mismo dinero que se compare al Challenger, un integrado que puede medirse contra amplificadores previo-etapa de mayor precio. Lo que es más, el Challenger admite múltiples configuraciones, de modo que se pueden puentear dos de ellos para incrementar masivamente la potencia de salida o conectar un previo diferente a la etapa de potencia del Challenger, en aras de una mejora.

  • Un total de ocho entradas de fuente están provistas, haciéndolo muy versátil, pero a pesar de ello el amplificador no tiene etapa de phono para conexión de plato. Esto y el demasiado brillante display frontal, que no puede ser apagado, son las únicas posibles objeciones que podrían hacerse al Challenger.

  • Es un amplificador integrado con un gran sonido que merece enteramente sus cinco estrellas.

What Hifi (febrero 1995)

PREAMPLIFICADOR RESTEK SECTOR Y ETAPA DE POTENCIA EXTENT

Existen productos, muy pocos, que otorgan a sus afortunados propietarios el don del disfrute intemporal que la realización bien ejecutada procura. Mencionar distintas y variadas obras de arte resultaría simple cuando no vano. Mencionar realizaciones técnicas de este siglo reviste ya una mayor dificultad. Mencionar, por último, algún diseño de Hifi casi imposible: entre estos destacaría el giradisco Prestige de Thorens, las impresionantes Dynaudio Consequence y el objeto de este artículo el previo Sector y las etapas Extent de la firma alemana Restek.

A tal efecto y releyendo un artículo de mi cosecha publicado en la presente revista hace tres largos años, observo como han envejecido o transformado mis palabras y mis ideas de aquel entonces. En cambio la esencia y contenido del mismo siguen vigentes y renovados. En consecuencia me he visto animado a reescribir sobre las mismas realizaciones a la luz de nuevos datos y experiencias personales acumuladas en este largo tiempo.

Quisiera matizar que hablar de tres años en tecnología de alta gama puede resultar todo un siglo. ¿Cuántos diseños pueden, transcurrido este tiempo, mantener su puesto?.

Mi retorno se produce después de seis meses en los que he estado ensayando un preamplificador de la envergadura de un Mark Levinson, un Jeff Rowland, o un Burmester. A tal efecto resulta extraño adentrarse de nuevo en la magia de un Restek debido a la honestidad de este producto que no procura ningún atisvo de concesiones hacia lo simple y comercial.

Sin ninguna arrogancia por mi parte, me confieso primera y fundamentalmente melómano antes que audiófilo. Por supuesto que persigo y deseo escuchar la musica en las mejores condiciones posibles. Pero si he de elegir entre unos nocturnos de Chopin y por supuesto ¡Rubistein!, a pesar de la grabación (que tampoco es tan mala) o si he de elegir una tetralogía de Wagner, por supuesto la de Karajan de 60 o la de Solti del 61. En mi amplia discoteca no existe ninguna grabación de las llamadas especiales o audiófilas. Insisto que no quisiera parecer arrogante pero sí se me antoja matizar estos términos en la medida que deseo aclarar como se produce en mi caso unretorno a Restek después de pasar por todas estas grandes y excelentes firmas que el mercado de la hifi no ofrece. Resulta muy duro enfrentarse a la mística de los atriles y los escenarios. Es más me atrevería a decir que calibrar la mística que una realización Restek en su medida real solo es factible a través del gran sonido de la ópera: nunca olvidaré mi experiencia de una audición conjunta con un famoso tenor español que verificaba simultaneamente la veracidad con la que el proceso musical se manifiesta a través de los circuitos de la electronica de Kassel. En la actualidad existen desarrollos tecnológicos que yo diría que superan la realidad del directo y del concierto en vivo: cualquier músico profesional así lo testifica; quizá por ello me seduce tanto el sonido producido por la presente instalación: es simplemente real.