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SPEAKERS CORNER (Alemania) |
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ARTÍCULOS |
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Articulo realizado en junio 2007 por Lyric Audio Elite. |
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Una reflexión sobre el pirateo digital ¿Se encuentra el mercado discográfico sumido en una profunda crisis?. Evidentemente si. Día a día, y por desgracia, asistimos a cierres de tiendas del sector, en muchos casos establecimientos emblemáticos y que conformaban parte de la naturaleza e idiosincrasia de la ciudad. Vemos, de igual modo, como no existen auténticas agrupaciones musicales, cantautores u otros con un peso específico suficiente; a tal efecto, asistimos al "renacimiento" de populares grupos que debieran permanecer si no olvidados al menos sí relegados a un segundo plano a causa de la irrupción de nuevas figuras que produjeran un relevo generacional razonable y coherente. Con frecuencia las asociaciones de autores así como otros organismos y entidades atribuyen, de modo insistente, sus penurias a las copias digitales vía ordenador. Pudiera parecer que el llamado pirateo informático está causando estragos en el sector. Cabe reflexionar y preguntarse ¿es cierto que las copias están dañando hasta tal punto al mercado discográfico?. La respuesta, bajo mi punto de vista, es claramente no. Si hacemos un poco de historia y nos remontamos a los años sesenta o setenta, en los cuales no existía la posibilidad de copiar digitalmente, no nos resulta difícil recordar las famosas y entrañables pletinas de casete, la profusión y más que amplio mercado de las cintas que pululaban con abundancia y prodigalidad. Es decir el pirateo a través de un medio u otro siempre existió y con una amplia y destacable profusión. ¿Dónde radica, entonces, la diferencia entre las copias de los años setenta en cinta de casete y las actuales digitales?. Podríamos asegurar que de modo fundamental en la calidad del soporte y la entidad del mismo. Es decir cuando se disponía de un disco LP con un sonido magnífico y una presentación estupenda del producto, cualquier aficionado distinguía plenamente, por una parte el resultado sonoro que conseguía haciendo uso de este soporte al tiempo que disfrutaba de la innegable satisfacción de disponer un producto perfectamente ejecutado y presentado. Resultaba una realidad que quien disponía de economía suficiente, no olvidemos que los discos "siempre" han sido caros, optaba por el disco original puesto que implicaba muchas consideraciones que quien ha vivido esa realidad no puede olvidar y aprecia con claridad absoluta. No resultaba equivalente poseer un original de Pink Floyd con una presentación de producto estupenda -inclusive diría arrogante- y un sonido en el giradiscos emocionante que una triste cinta de casete que se convertía claramente en un "subproducto" con el cual sobrevivir y satisfacer los gustos musicales del aficionado de la época hasta que éste remontara su maltrecha economía. En la actualidad, en cambio, el formato y presentación cd en origen ya resulta muy pobre y menguado. Repito, quien ha tenido un disco de vinilo original de Pink Floid en la mano es consciente que no se asemeja en nada a tener lo mismo en formato cd. Si añadimos que el sonido proporcionado por el soporte digital resta musicalidad al original analógico de un modo dramático y al tiempo que la copia digital resulta ser un clon del original también digital, la combinación de todos estos factores se convierte en un cóctel cuyo desenlace final resulta claramente previsible. En definitiva, se producen unas premisas claras y manifiestas cuyo desenlace resulta obvio al tiempo que fatídico, por no decir mortal, para un amplio sector que observa como su "modus vivendi" mengua implacablemente y, en numerosas ocasiones no acierta a comprender la realidad más profunda de un fenómeno que resulta evidente. Lyric Audio Elite (diciembre 2006) |
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"Analog versus Digital". ¿El final del camino?. ¿Conseguirá algún día lo digital superar a lo analógico en audio con mayúsculas?. Sinceramente a nosotros nos parece que no, y además un "no" definitivo. ¡Y no digamos los que sucede a nivel galáctico!. Porque, llegados a este punto, podemos garantizarles que ni los más "in" de marcas como Esoteric o dCS pueden con un conjunto giradiscos/brazo/cápsula de precio dos o tres veces inferior. En definitiva: en nuestra opinión falla estrepitosamente el concepto de digitalización del sonido, que al parecer está en flagrante contraposición con la manera en que nuestro cerebro percibe la música. Alta Fidelidad (noviembre 2006) |
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Cuando comprar se convierte en atesorar Corren tiempos en los que adquirir productos de baja calidad o efímera entidad resulta alta y lamentablemente generalizado. A tal efecto, el usuario, con frecuencia, realiza gastos que, en un breve tiempo, se ven obsoletos o pasados de moda y cuyo destino final está en los llamados "puntos limpios". La dinámica impuesta por las multinacionales y las grandes empresas ha conseguido embaucar al comprador en una vorágine de adquisiciones absurdas mediante las cuales el bolsillo se resiente y nuestras necesidades solo quedan cubiertas muy temporalmente. Cual agua en una cesta, cuando el usuario congruente revisa su "historial" no deja de sentirse engañado. Superado este pequeño preámbulo, podemos atestiguar que la inversión realizada en determinados aparatos denominados High End no deja de manifestarse como una estupenda inversión capaz de proporcionarnos una excelente aproximación a nuestra afición favorita -cual es la música- al tiempo que acompañarnos a lo largo de los años. En definitiva, parafraseando una célebre cita: "por favor démelo usted caro que soy pobre". Sin embargo, no es nuestra intención hablar en este momento de la benignidad de ciertos ingenios electrónicos sino de los productos proporcionados por la empresa alemana Speaker Corner cual son los discos de vinilo. Obviamente, estamos antes un elenco de excelentes obras de arte con un magnifico sonido y una imponderable presentación capaz de conmover al auténtico aficionado que siente entre sus manos la realización de un producto ejemplar. Observamos como el usuario que tímidamente se adentra en la adquisición de un par unidades a fin de constatar la bondad del producto acaba manifestándose fiel y devoto del producto hasta adquirir un gran número -sino la totalidad- de los títulos producidos por Speaker Corner. Sin duda, la presentación del producto en el gran formato de treinta centímetros que resulta inherente al propio sistema así como las grandes fotos y los textos y encartes se aparta muy y mucho del triste y disminuido formato digital. Si bien resulta cierto y cabe pensar que la esencia radica en su contenido -es decir la música en este caso- sin duda el continente resulta fundamental; al igual que cualquier otro producto del mercado la presentación del mismo lo transforma e inclusive lo transfigura. Resulta evidente que si únicamente nos encontráramos ante un producto con una excelente presentación nuestro interés quedaría drásticamente reducido a una cuestión de coleccionismo. Ahora bien, el quid de la situación se encuentra en el sonido emanado por las magníficas grabaciones tan inteligentemente seleccionados por la firma alemana y tan estupendamente manifestadas por los modernos sistemas de lecturas analógicos. En definitiva nos encontramos ante un maravilloso sonido que emana de unas grabaciones fabulosas en origen y con una presentación de primera clase. Atesorar estas joyas no deja de manifestarse como una gran tentación a la que resulta difícil resistirse. Tentación ante la que si sucumbimos y a lo largo de los años nuestro intelecto y nuestro bolsillo agradecerá. ¿Que más pedir?. Lyric Audio Elite (junio 2006) |
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"Volved al pasado y será todo un progreso" (Johannes Brahms) Si nos formulamos la pregunta: ¿se escribe el futuro en digital?, la respuesta resulta inequívocamente sí. Ahora bien, si nos preguntamos ¿está el sonido en lo digital?, la respuesta sería más difícil (por no decir abiertamente que no). Speakers Corner Records, en sus reediciones, pretende aunar tres puntos fundamentales para nuestra plena satisfacción musical. 1.- Interpretaciones referencia desde el punto de vista del “melómano“. Es decir, auténticos hitos de la historia de la dirección y ejecución musical. 2.- Grabaciones de indudable calidad de sonido. Muchas de ellas insuperables, a pesar de las "teóricas" mejoras técnicas habidas en estos últimos años. 3.- Inmejorable presentación y respeto con los originales. Vinilo virgen de 180 gramos, prensado con la más moderna tecnología actual. De este modo nos encontramos con auténticas “joyas“ dignas de ser atesoradas, mimadas y escuchadas con plena satisfacción y deleite. En definitiva, "un producto bien hecho". Esperamos que sea de su interés. Lyric Audio Elite (marzo 2006) Reflexiones sobre lo analógico-digital ¿Quién mató a José Feliciano? Durante estos días nos ha llegado un disco de Speakers Corner bajo el sello RCA dedicado a José Feliciano. Recibido con una cierta apatía, en la medida que no se trata de un intérprete que en el pasado me sedujo mucho, cuando he procedido a su escucha me ha hecho reflexionar de nuevo sobre el antagonismo analógico-digital. ¡Que bien suena!, ¡que bueno era este hombre!, ¡que bien canta!, ¡que bonito suenan sus temas y canciones!. Una vez más nos encontramos que un disco sencillo, unas canciones simples, una voz más una guitarra y poco más pueden sonar de maravilla, seducir y cautivar. Y también preguntarnos, y ahí viene el grueso de la cuestión, ¿por qué estos intérpretes se han pasado de moda?, ¿quién los mató?. La razón es muy sencilla, bajo el entorno digital, una voz y una guitarra suenan tan pobres que el oyente no siente satisfacción. Dentro del entorno digital es preciso utilizar más aditivos. No resulta difícil ver lo que se graba en la actualidad con instrumentos múltiples, y un amplio sinfín de efectos con el propósito de rellenar ese carencia y vacío producido. Obsérvese los últimos discos del cantautor Serrat, plagados de efectos y sonidos adicionales -muy bien conseguidos eso sí- pero efectos a fin de rellenar tal y como he comentado. Lo cierto una vez más es que la música, nuestra querida música, se encuentra en los surcos negros del vinilo y no los surcos brillantes y arco iris del formato digital. ¿Quién mató por tanto a José Feliciano?. Simplemente la tecnología. Ahora bien, cuando él murió también algo que está en todos nosotros también murió. Larga vida al vinilo y los cantautores como José Feliciano que a partir de ahora tendré, con justicia, en una mucho más alta consideración. Lyric Audio Elite (diciembre 2005) |